Los
que me seguís en Facebook y algún otro que con mucha y buena voluntad me sigue en mis
pocas apariciones por Twitter, sabéis, decía, que acabo de estar en Venecia.
El
viaje, la ciudad, mis impresiones, mis fotos y mis particulares recuerdos, bien
merecerían una historieta en este blog, pero como hoy no va a ser posible, lo
dejaremos al azar, que de tener lugar, lo tendrá o tendría, con la próxima receta de
este blog.
Receta
que será dulce y en emotivo y nostálgico recuerdo al mejor tiramisú que he tomado
en mi vida…En mi vida, al menos de momento, que quedan muchas más cosas que
probar y muchos tiramisús más que tomar
Siempre
que hago un viaje, por cercano y breve que sea, intento hacer dos cosas: visitar
los mercados por donde paso y comprar algún libro de cocina. En este caso, los
mercados quedaron suficientemente visitados. Por el contrario, el libro que me
traje, pequeñito, con fotos, y en inglés, (que el italiano, no es tan fácil como parece…me refiero al
idiona, ¡of course!), pues el libro de cocina veneciana, decía, resulto ser
bastante más birrioso de lo esperado.
PASTA CON ESPÁRRAGOS Y GAMBAS
Siempre
os digo que en la marca/calidad de la pasta merece la pena invertir. Aún siendo
la buena mucho más cara que cualquiera normalucha, el gasto, sobre todo si no
es para un batallón, es asumible y el resultado sorprendentemente mejor.
La
mía favorita y lo digo siempre, es la marca italiana De Cecco, que por cierto
ni me paga, ni esponsoriza, ni nada, pero que ¡ya podría!
Ingredientes
para 4 personas
500
g de pasta fina, spaghetti, tallarín, tagliatele…
1
manojo de espárragos trigueros
20
gambas frescas (o 16 langostinos congelados)
1
cebolleta
1
cucharada rasa de maicena, aceite de oliva virgen, cebollino, pimientas
molidas, agua y sal.
Aproximado
proceder
Pelamos,
con pelador apropiado, los espárragos trigueros y les cortamos la parte
inferior más dura.
En
una tarterita pequeña, salteamos en un poco de aceite las peladuras y otros restos
de los espárragos. Salamos.
Una
vez salteados añadimos dos vasos de agua y en ellos los cocemos unos 20-30
minutos para obtener un caldito sabroso.
Picamos
los espárragos en 3 o 4 trozos
Pelamos
las gambas
Cortamos
muy, muy menuda la cebolleta.
En
una sartén amplia y en aceite de oliva en cantidad generosa, salteamos
ligeramente las gambas y aún crudas las retiramos.
En
ese mismo aceite rehogamos la cebolleta muy menuda y los espárragos trigueros.
Pasados
5 minutos añadimos la cucharada de Maizena, rehogamos bien, y una vez “tostada”
añadimos poco a poco algo del caldo de cocer las pieles de espárragos.
Tiene
que quedar una salsita, (velouté), ligada pero muy ligera, y con los espárragos
aún crujientes. Reservamos.
Cocemos
la pasta 3 minutos menos de lo que
indica el fabricante, y en abundante agua con sal. ¡ Es pecado mortal cocer la
pasta con aceite o similar! Así sólo la ablandaremos innecesariamente.
Escurrimos
la pasta y la añadimos a la sartén donde tenemos la salsa anterior caliente.
Incorporamos
a esta las gambas reservadas
Salteamos
un par de minutos para que la pasta termine de hacerse absorbiendo todos los
sabores de espárragos gambas, cebolleta y aceite.
Servimos
y espolvoreamos con cebollino picado y mezcla de pimientas.
Y
por no variar os diré lo de siempre: receta fácil, rica, resultona y que encima
sirve hasta para invitados….
¡¡Y
ya me contaréis!!



