Como
no es muy normal que yo publique dos recetas tan seguidas, y como tampoco es muy normal que una de ellas lleve
incorporada de serie una de aquellas historietas con las que tanto me prodigaba
al principio de este blog, por si acaso llegáis al blog hoy “entrando” por esta
receta, que sepáis que hay otra estupenda y deliciosa receta con historieta
publicada dos días antes que esta. Así que si os habéis perdido la pasta conboletus y aceite de trufa y la historieta sobre las contrariedades de la vida,picad AQUÍ, ¡qué más fácil ya no lo puedo poner…!
Y
cumpliendo lo prometido, aquí os dejo la receta de un postre, que más que de
repostería, es de cocina dulce: Mousse
de queso mascarpone con fresas. Este, concretamente, lo tomé y fotografié hace unos días en casa de mi cuñada Chiki y más o menos la receta tiene que ser parecida o igual a una que hacía yo y al que añadía gotas de chocolate negro en el fondo de la copa y jarabe o coulis de frambuesa por encima.
Tiene
esto de hacer cocina dulce, la ventaja de simplificar, obviar, evitar e incluso
exterminar, todas las precisiones y mediciones exactas indispensables para tener
éxito en una disciplina tan complicada, (y tan inglesa, por cierto), como la repostería. Disciplina esta que para mí, es
casi, casi, ciencia exotérica…Ya os lo contaba y explicaba hace tiempo, con esta otra
receta de tarta fácil de dos chocolates que hasta un niño chico puede hacer
Y
sin más, la prometida receta:
MOUSSE DE QUESO MASCARPONE
Y COULIS DE FRESA
Ingredientes
para 4-6 raciones
250g
de queso mascarpone
250g
de nata para montar
4
cucharadas de azúcar
1
huevo
3
galletas tipo digestive o cereales crujientes
Chocolate
negro picado en trozos pequeños
100
g de fresas, (o frambuesas), o incluso valdría en caso de prisa el jarabe de
fresa de Hacendado
Aproximado
proceder
Montar
la nata. Reservar
Montar
la clara a punto de nieve. Reservar.
Mezclar
el queso mascarpone con el azúcar y la yema. Batir bien hasta que se deshaga el
azúcar.
A
esta mezcla, y con cuidado, incorporar lentamente con movimientos envolventes
la nata montada y la clara a punto de nieve.
Conservar
en nevera, al menos 2 ó 3 horas antes de comerlo. (Yo lo guardo en una bolsa de
plástico de congelación grande a la que después corto una esquinita y me sirve,
a modo de manga pastelera, para servir el mousse en las copas sin mancharlas ni
utilizar la engorrosa cuchara).
Tener
preparado el coulis de fresa/frambuesa, batiendo la fruta en túrmix con un
poquito de azúcar.
En
cada copa o vaso, tener ya dispuestos los cereales o galletas troceados junto
con el chocolate. En el último momento añadir el mousse frío. Si se hace con
antelación se humedecen las galletas y no estarán crujientes.
Decorar
con el coulis de fruta, o como os decía en caso de apremio con el sirope de
fresa de Mercadona que es más que aceptable.
Y
ya me contaréis….que este es otro de estos postres de notable complicación,
¡vamos!. Ahora bien, rico, riquísmo. Tanto, como si hubiéramos estado una hora trajinando
en la cocina
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