jueves, 2 de junio de 2011

RECETA CAUSA LIMEÑA. HISTORIETA CAUSAS PERDIDAS

El pasado sábado 28 de Mayo, comiendo en Madrid con mi hija y una amiga en el restaurante peruano Tanta del reputado cocinero Gastón Acurio, (también cocinero y propietario en Madrid de Astrid y Gastón), me encontré con un plato muy sencillo del que me gustó hasta el nombre: Causa limeña.

No se si fue precisamente ese curioso nombre y el pensar en versionar la receta para el blog "a la española , (como siempre, en modo "my way"), lo que me hizo pensar en rebautizar el plato como causa española, causa viguesa, o, mucho más triste y por desgracia más actual, rebautizarlo como causa perdida.

Y así, y casualmente después de haber pasado por la Puerta del Sol de Madrid, donde acampan y campan por sus respetos, (sin respetar, por cierto, a los que después de 20 días de asentamiento ven arruinados sus negocios y su honrado modo de vida en la zona), los que quedan de los que comenzaron un movimiento de indignación con el que yo creo que en un principio todos, o casi todos podríamos haber tenido mucho que ver.

No pretendo meterme, ni lo que es más importante, meter a este blog en política, ¡nada más lejos de mi intención! Pero este blog soy yo. Sin más. Sin menos. Sin pretensiones. Yo misma. Y yo misma me encuentro muy indignada, como otros, aunque quizá de otra forma, estos días.

Y como la terapia de expresar mis sentimientos, y gritarlos al mundo, siempre me ha funcionado estupendamente.

Y como esta terapia además es gratis y no están los tiempos para dispendios

Y como tengo, encima, una plataforma digital, (de dudoso éxito), pero plataforma al fin y al cabo, desde donde gritar más fuerte que con un megáfono y sin resentirme de la garganta, que una ya va teniendo una edad y tiene que cuidar todos sus órganos vitales.

Y como, lo que es aún más importante, esta terapia evita que las indignaciones no expectoradas en su momento metabolicen dentro de uno mismo y se conviertan en cristales de calcio, a cuya producción mi cuerpito serrano, por cierto, es muy aficionado.....
Pues bien, es así como evito que estos cristales internos que pasado un tiempo, como las ideas, acaban cayendo por su propio peso, en su caída, libre y descontrolada, me rasgen los músculos del alma.

Pues eso, que andaba yo estos días muy indignada y por muchas causas y ninguna era limeña....Y me puse a gritar, escribiendo....

Indignada con la situación financiera, de la que sin ser ninguna experta, entiendo que era necesario un rescate por el bien de la humanidad, (por lo menos por el de la afortunada humanidad de los que vivimos en el mundo blanco), y por no entender porque no se devuelven en la medida de lo posible esas astronómicas cifras en vez de cuantificar beneficios, repartir dividendos, y asignarles a directivos contratos y jubilaciones que ni Bill Gates...

Indignada con el sistema político, con la falta de profesionalidad y de experiencia de muchos de quienes nos gobiernan, y con la desvergüenza de sus privilegios, pensiones eternas, dietas, viajes, chóferes y prebendas varias, que en su mayoría ostentan sin ser nadie ni haber hecho nada para merecerlas.

Indignada con el gasto público desmedido que sólo lleva a endeudamientos eternos desde donde sólo un milagro nos hará salir, (conste que yo soy persona de mucha fe...Inmensa suerte que tengo. Creo)

Indignada con un sistema judicial al que la independencia se le debió quedar tan atrás como la guerra del mismo nombre.

Indignada de que sólo unos pocos jueces, pero que son los que al final mandan sobre todos los demás, y que son elegidos, "casualidamente", (que diría mi Manquiña), por la misma mano que gobierna, no sean capaces de ver la relación entre nuevos partidos políticos y la banda terrorista que asesinando a personas como nosotros ha hecho llorar y rabiar de impotencia a toda la gente de bien, (afortunadamente aún mucha), que vive en este país. País que por cierto, y sin ningún complejo extraño de esos que nos quieren dar con la leche caliente cada mañana y con cada canción, para mi sigue siendo España. Y con Ñ.

Indignada con una ley electoral, que ya no se ni a que partido de los dos grandes puede favorecer, y que no cambian. Nadie. Nunca. Y que nos deja en manos de minorías que ni son, ni representan casi nada. y a las que hay que, por necesarias, satisfacer con prebendas tan inmorales como la de no ver relaciones entre partidos amigos y asesinos.

Indignada con que mi dinero, el nuestro, el de todos, vaya ahora gracias a este politizado tribunal Constitucional y a los que tenían escaños para elegirlo, a pagar sueldos, seguridades sociales, dietas, comilonas, choferes, excursiones a cárceles, manifestaciones, subsidios, ayudas, tratamientos de fertilidad de etarras asesinas añosas, y escuelas de odio donde formar en esa horrible práctica a todos sus tiernos infantes para que aprendan desde bien pequeños, (que es duro el entrenamiento), a despreciar la vida de todos los que no pensamos como ellos.
Había costado sangre, sudor y lágrimas, y después de mucho tiempo estaban casi fuera del sistema....Y nos los han vuelto a meter, mejor dicho, nos la han vuelto a meter. ¡Doblada!

Y sorprendida, por no decir indignada y otorgándoles el beneficio de la duda, con que esto no indigne a los indignados oficiales...

Indignada con los juicios públicos y sumarísimos que se hacen a personas, a sus vidas profesionales, o públicas, o privadas antes de que se conozcan ni las acusaciones, o incluso las haya.

Indignada con una televisión repugnante cuya cadena estandarte no tengo que decir ni cual es, que destroza vidas, airea miserias y fomenta en la por desgracia poco formada audiencia, la enseñanza del mal gusto y la degradación humana. (Por cierto, voy a poner una bola de chicle bien chupadito en la tecla número 5 de mi mando a distancia)

Y por no aburrir, pero con no menos indignación, por cercano, conocido y reciente, indignada con el poco valor que algunos jueces y prácticamente todos los medios dan al buen nombre de un hombre.

Nuestro nombre es nuestra marca, es nuestra identidad, es nuestro reconocimiento y nuestra honra. ¡Honra!, si hasta hemos permitido que suene a trasnochada la propia palabra...

Pues indignada, y mucho y más, por, como os decía cercano y conocido, con el caso llevado por la juez, ( no se si estrella o más bien estrellada), que mantuvo 3 días incomunicado,y hasta sin gafas, siendo como yo muy miope, al Director del IGAPE . Medidas estas más adecuadas para terroristas, (con los que seguro se la agarran con papel de fumar), que para tomar contra un hombre al que yo, y todos los que lo conocen, consideramos honrado y bueno.

Me consta que siempre hay un riesgo cuando se da la cara por alguien, y sólo siento que en vez de tener un blog de recetas con historieta, (que como aquel patio de mi casa es bastante particular), no tenga yo una columna de opinión en alguno de los periódicos que sin duelo alguno por la imagen, la familia, los hijos y el buen nombre de Joaquín Varela de Limia mostraron en portada la buscada foto. Esa única foto, que tira por tierra y en un instante, (que para eso es una instantánea), toda la vida de trabajo, de profesionalidad, de esfuerzo y de rigor de un hombre honrado. De un buen hombre. De un buen hijo. Y de un buen padre.

Me indigna la desproporción entre acusaciones y medidas cautelares, me indigna el poco valor que una juez, sin duelo alguno, puede infligir a la honra de un hombre, su más preciado bien, y lo que los medios de comunicación pueden hacer para rematarlo. Todo, para salir tras esos tres días calabozo en modo aplicados en modo etarra en libertad sin fianza y sin medidas cautelares.

Seguro que la juez, (paradójicamente con nombre de santo), que con tanta delicadeza maneja la presunción de inocencia, y con tanta proporción mide el tratamiento que debe darle al máximo responsable de una institución donde presuntamente alguien ha cometido un delito, exigirá a todos los mismos medios de comunicación y a ella misma, que en similares portadas y con el mismo tamaño de foto, cuando se demuestre, como espero, la inocencia del detenido, salga otra instantánea bien diferente de Joaquín pidiéndole publicamente algo tan sencillo como perdón.

Seguro que eso no va a suceder. Y debería. Y también es indignante.

Probablemente la vida a algunos, o quizá a muchos, os haya llevado a ser escépticos militantes, de esos que no ponen la mano en el fuego por nadie, ni hacen ya mucho, porque el mundo es el que es y nada de lo que se haga lo va a convertir un poquito mejor....Si sois de esos escépticos militantes, no se ya que deciros, sólo que lo siento por vosotros.

Yo, no se si estúpidamente, (pero si es así , muy a gusto), aún creo que hay que morir y volver a morir por las causas perdidas. Por esas pocas causas perdidas que aún merecen la pena en la vida, y que aún a riesgo de desgarrarnos algún trocito de alma en el empeño, nos hacen más jóvenes, más ilusionados, más humanos, mejores personas y sobre todo, menos escépticos militantes.....

¡Por las causas perdidas! ¡Y por los que aún creemos que en la pelea de alguna de ellas, merece la pena dejarse algún trocito de vida!!

Hoy, y sin que esto sirva de precedente en esta casa, reconozco que me salió la cosa reivindicativa. Y me salió del alma. Del mismo alma que escribió este "Cachitos de felicidad" que me acaba de hacer ganar un concursillo literario... Como no ganaba ninguno desde 2º de BUP, reconozco que me ha hecho ilusión. Os lo dejo AQUÍ para compensar

Y sin perder más tiempo ni causas : La limeña

RECETA: CAUSA LIMEÑA VERSIÓN ESPAÑOLA




Ingredientes para 4 personas



1kg de patatas de las amarillas (que son las ricas, además)

200 grs de calabaza

2 aguacates

1 lata de bonito en aceite grande o 2 pequeñas

2 tomates maduros pelados y picados

4 huevos ya cocidos

2 cebolletas, o mejor cebollas moradas

1 lima

1/4 de pimiento rojo

Cilantro fresco

Aceite virgen, vinagre, sal...

Aproximado proceder

Empezaremos por picar finamente las cebolletas, (mejor si encontráis cebollas moradas), en láminas y mezclarlas con cilantro fresco picado, pimiento rojo picadísimo y poco, aceite virgen, vinagre, sal y zumo de lima. Reservamos.

Se cuecen las patatas amarillas con piel, y en olla a parte, o en cofre de silicona en el micro, la calabaza pelada y troceada.

Pelamos las patatas cocidas aún calientes y pasamos por el pasapurés ambos vegetales. Ni se os ocurra introducir, (nunca mejor dicho), la variable batidora eléctrica en este asunto, o la masa resultante se convertirá en elástica, gomosa e inútil para esta causa: la limeña.

Al puré resultante, se le añade aceite de oliva virgen con generosidad, sal, y pimienta si os gusta.

El ají amarillo de la receta original fue para mi misión imposible de encontrar, así que con la calabacita le di el tono amarillento de rigor.



En un aro de emplatar ponemos una capa del puré espesote y no muy fino conseguido


Encima, colocamos el tomate, yo lo puse pelado y en rodajas, pero es mejor si está cortado en dados, porque facilita después el hacer trozos comestibles de la causa limeña.

Añadimos el cilantro, y si os gusta, yo añadiría también sobre esto un poco de la cebolla aliñada que hicimos para acompañar el plato


Colocamos las rodajas de huevo duro


Después las de aguacate que rociamos con lima para que no se oxide, Salamos ligeramente

Y terminamos con otra capa del puré de patatas y calabaza, presionando bien.

Retiramos el aro, y como podéis ver en la foto de arriba, acompañamos por la cebolla aliñada y decoramos con una mezcla que hice de mayonesa de bote, pimentón de la Vera dulce en abundancia para que le diera color y sabor, y unas gotas de leche para aligerar la mezcla.

Pintáis a vuestro gusto el molde

Y, ya me contaréis....

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