viernes, 19 de febrero de 2010

RECETA: TIMBAL DE MANZANA Y FOIE. HISTORIETA: SAN VALENTÍN A LA VASCA


Hoy, o mañana, o cuando hubiese terciado, pensaba haber escrito un post sobre San Valentín. Por supuesto sabiendo bien, que al menos en teoría, lo lógico hubiese sido escribirlo con antelación a la mencionada fecha.

Pero teniendo en cuenta, que historieta y receta podrían y de hecho aún pueden, e incluso puede que puedan, adaptarse al San Valentín particular y propio de cada cual que se celebra cuando se quiere.... y que una, también cuando quiere, es más de Bilbao que el mismisimo Bacalao a la Vizcaína...Pues ya puesta, (y no de sustancias psicotrópicas precisamente), sino puesta a celebrar, celebraría un San Valentín fuera de fecha, que ya no sería el mismo Santo y, dicho sea de paso, también sería bastante menos hortera...

Y siguiendo este aplastante razonamiento lógico, (en la línea de todos los míos), "conclusioné" que podía ponerme a escribir un post sobre San Valentín, que no fuese ni tan Valentín ni tan cursilín. Y ya puestos a proceder, procedo

La receta, eso sí, complicada de elegir...Algo apropiado para un momento "amor" del que todos nos reímos publicamente, pero del que no estoy yo tan segura que no envidiemos algo, algo más secretamente...

Es más, y ya que estamos...¿quien no se ríe, ¡y mucho!, de esos pámpanos que con sonrisa de oreja a oreja, se desplazan por la calle en dicha fecha con esos ramos de rosas rojas completadas y rematadas por esas florecillas blancas menuditas y catetorras, a las que atan, matan y rematan inmensos y tiesos lazos rojos, que parecen cinta de corona de muertos reciclada?

Y sin embargo...¿Qué haríamos o sentiríamos de recibir algo así? ¿Eh, eh?

Yo, la verdad, me lo pasaría bárbaro pensando quien podría ser el aventurado caballero, o hasta incluso caballera....que están los tiempos muy modernos, aunque la cosa a una ya le haya pillado mayor.
Y aunque yo ya no esté en mi mejor momento para enamorar, (platónicamente hablando siempre, conste), la verdad es que ya hay que valorar si el anónimo remitente puede ser miembro, miembra o incluso miembre...

Desde luego, y en principio, tendría claro que el obvio no sería el enviador.

¿Tendría su puntito esta duda, existencial donde las haya? Y si luego va y me pasa lo mismo que a Cecilia con su ramito de violetas como siempre sin tarjeta....Pues entonces, como diría mi abuela....¡Menuda plancha!

Pero como nunca nadie me ha regalado flores, ni enviado tarjetas anónimas en estas fechas me voy a quedar sin saber lo que se siente:

A. ¿Liberación por no caer en la red de consumo más horteril del año?

B. ¿Envídia cochina, profunda y nunca reconocida porque un día al año aunque sea en tan comercial y cateta fecha, alguien te dice que te quiere con cara de idiota y un ramo con lazo aunque sea de muertos?

Complicada cuestión.... Ahora que lo pienso, una vez tuve una sensación aproximada....Fue en Vigo, año.... 1976, (no se porqué, pero algo acaba de evocar en mi a aquella viejita, madre de una de aquellas "Chicas de oro", que comenzaba siempre sus historietas con aquel....." Sicilia....1900 y pico").

Al grano , que me pierdo, literal y figuradamente. Además.

Yo estaba en 2º de BUP en los jesuitas, y era una de las pocas niñas de la primera promoción de féminas que el año anterior había comenzado el bachillerato en un colegio historica y mayoritariamentemente masculino. (Esto si que merece un post histórico, por cierto).

Lo dicho, que comencé a recibir algunas tarjetas anónimas de vez en cuando, el correspondiente christmas en su correspondiente fecha, y siempre con un único texto : "De tu admirador Rubito".

Y yo nerviosísima, claro, pensando que era una suerte que fuese rubito mi admirador, no por nada, que a mi en principio y para compensar siempre me han gustado más los morenos, sino porque ello facilitaba más el sistema habitual deductivo que yo siempre he utilizado en mi vida, y que no es otro que el sistema de simple eliminación.

Además, ayudaba el que en aquella época, como aún eramos españoles, se conoce que eramos más morenos y para más facilidad deductiva de la cuestión, nadie osaba aclararse el pelo sin que después se le cayese el mismo al llegar a su casa.

Valoradas y bien trabajadas por las amigas del momento todas las variables posibles bajo el mencionado sistema de eliminación, resultó que rubito y apetecible sólo parecía haber uno...¡Y en COU! Aquello eran palabras mayores, y nunca mejor dicho...

Y yo con cara de tonta, imagino que chiflada de que un preuniversitario y encima rubito me hiciese caso a mi....Pasado un tiempo hubo que abandonar la optimista hipótesis de trabajo...y pasado de nuevo otro tanto del mismo tiempo, resulto que mi particular Valentín era un osado enano de 7º de EGB, que me miraba atontado y se ponía colorado como un tomate en la parte de atrás del autobús del cole. Hecho el descubrimiento, no supe si cortarme las venas, o dejármelas largas.... Afortunadamente me decanté por la segunda opción, igual que con mi rubia melena

Como este blog, por desgracia en este caso, va firmado y rubricado con nombre y foto entenderéis que ello me impida hablar de Valentinianos temas en los que a gusto me explayaría y disfrutaría.
Sin ir más lejos, San Valentín y la lencería de la fecha, podría ser uno de esos temas disfrutatorios en todos los sentidos. Claro que también está el recurso de: "tengo una amiga a la que le regalan...o tengo otra que se compra... y otra que se lo monta....". Pero siempre habrá mentes calenturientas que dudarán de si mi amiga existe o si ella es yo....y nada más lejos de mi intención que causar ese tipo de trastorno mental aunque sea transitorio.

Así que, dicho lo dicho, yo creo que es sano y recomendable celebrar un San Valentín como la merluza. Un San Valentín a la vasca, es decir: chulo, y donde y cuando uno quiera.

Pero de ser posible, queridos,
evitando siempre estas fechas,
las rosas rojas horteras,
los tangas del mismo color,
y las tartas... ¡como esta!.


Timbal de manzana caramelizada y foie

La receta original de este timbal de manzana y foie es de Iria Castro, fantástica cocinera con la que asistí a los únicos dos cursitos de cocina de 4 horas a los que he ido en mi vida.


Ingredientes para 2 personas ( para 3... no soy tan moderna y además soy de letras)

2 Manzanas golden bien grandes o 3 más pequeñas
120 grs de foie mi-cuit
Azucar
Agua
Mantequilla

Moldes de silicona


Aproximado proceder

En una sartén antiadherente hacer un caramelo clarito.

Mientras, cortar con mandolina las manzanas peladas, sin corazón y partidas en dos trozos en sentido vertical.

Pasar las mejores rodajas por el caramelo aún blanco, e ir forrando los dos moldes de corona de silicona.

Una vez forrados los moldes con la manzana, cortar el foie frío en cuadrados y distribuírlo dentro de ellos.

Toda la manzana sobrante se devuelve a la sartén, (si quedó caramelo lo tiráis), y se añaden 2 cucharadas colmadas de azúcar y unos 40 grs de mantequilla. Quedará una especie de compota que como la manzana está muy fina, se hará en 10 minutos.

Con esta compota se terminan de rellenar los moldes. Se dejan enfriar y se desmoldan en el momento de servir.

Se pueden adornar con reducción de Perdo Ximenez o similar, granos de granada...etc...

Ya me contaréis....si es adecuada o no la receta para una celebración de este estilo

Nota: En la foto el caramelo está demasiado oscuro, esto hace que la densidad del mismo rompa la manzana y haga muy difícil su colocación en el molde. Insisto, el caramelo claro y blanquito.


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