domingo, 7 de febrero de 2010

RECETA RABO DE BUEY. HISTORIETA: LA DEL POST ANTERIOR


Buenos días, o tardes, o noches, o eternas madrugadas, según la hora en que llegues aquí a leerme:

Si eres de los millones que me sigue habitualmente, y no de los poquísimos que verán este blog por vez primera, verás que hoy no hay historieta, sólo receta. Y a los unos y a los otros os debo una explicación... Y a ver que os parece.

En mi propósito inicial de escribir una receta con su historieta cada la semana, no consideré en su verdadero valor, ni la importancia de la inspiración, ni las dificultades y exigencias de tiempo que ello supondría.

Por otro lado, un blog de cocina con sólo una receta a la semana, ahora, como que me está sabiendo a poco. Lo veo vacío, desangelado, y me sorprende la misma sensación que me ataca cuando tengo que hacer la compra y por pereza la voy retrasando, y retrasando, y un día abro la puerta del frigorífico y digo: ¡Pero si sólo hay arañas en mi nevera!

Así que visto lo visto, os propongo el siguiente replanteo. Ya, ya se que es un cambio de condiciones a sólo 3 meses de haber comenzado, pero no hay nada más aburrido que la rutina, y ni yo soy aburrida, ni rutina y yo nos llevamos nada bien, así que, toca cambio.

Si os parece, intentaré colgar una receta con historieta cada dos fines de semana, es decir: dos al mes. Lo creáis o no me da bastante más chollo del que pueda suponer.

La semana que no toque historieta, por supuesto habrá receta, pero entre un fin de semana y otro, a mayores, colgaré alguna recetilla más, sin ningún día fijo, cuando pueda y me apetezca, vamos.

O sea, que si os gusta este blog, es el momento de que os suscribáis, (en esa ventanita de arriba a la derecha), para que sin mucho orden, ni oficio , ni beneficio, os vayan llegando los posts que de mis fogones y de mi imaginación sin fronteras, (con nombre de ONG y todo), vayan saliendo.

Así se irá llenando antes la despensa del blog, y no me comprometeré a reglas tan fijas que no van ni con mi personalidad, ni con el momento hormonal en que me encuentro...

Me estaba empezando a asfisiar esta regulación auto impuesta, que además, y dicho sea de paso, tampoco ni yo misma extrictamente cumplía.

Así que, aún siendo monárquica, necesito un poco más de anarquía...

Hoy: Receta de Rabo de buey al estilo del Restaurante Caballo Rojo de Córdoba

Proximamente: Receta de Alubias estilo Tolosa, un potaje, para mi maravilloso, y muy distinto a los que yo hacía con alubias hasta que lo descubrí.

Historieta: la del último post, Cosas de la vida.

Vamos allá.


Guiso de Rabo de buey estilo Caballo Rojo de Córdoba


Ingredientes para 4 personas

Como el rabo ya viene cortado, normalmente yo calculo 4 trozos hermosos por persona = 16.
3 o 4 cebollas
4 tomates sin piel
4 dientes de ajo
2 zanahorias
1/2 pimiento verde italiano, ( como buen italiano, fino y elegante y que me gusta a mi)
1 vaso de fino
1vaso de brandy
2 hojas de laurel, 1 cucaradita de azúcar, azafrán, unas bolitas de pimienta negra, sal, aceite de oliva y algo de agua


Aproximado proceder:

En la tartera donde se va a cocinar se doran primero en aceite de oliva los trozos de rabo sin enharinar, y se retiran.

En el mismo aceite se dora la cebolla, la zanahoria y el pimiento picados, junto a los ajos enteros. Se sala un poco.

Cuando estén dorados se añade la pimienta, el azafrán, el laurel, se da una vueltita más y se incorporan los tomates pelados y troceados, junto a una cucharadita de azúcar. Dejamos hacer unos 15 minutos más revolviendo bien.

Incorporamos el rabo que teníamos reservado, salamos un poco más, y añadimos el vaso de jerez fino y el de brandy. Hará falta algo de agua que incorporaremos sobre la marcha.

Dejamos cocer a fuego lento y tapado para que se consuma mucho líquido y no haya que añadir mucha agua, unas 2 o 3 horas.

El punto de cocción estará cuando la carne se desprenda del hueso suavemente al empujar con un tenedor.

En la foto, como veis, yo pasé la salsa con sus verduras por la batidora, pero casi me gusta más poniendo debajo del rabo o a un lado del plato, un poquito de la verdura del guiso, y cubriendo con el jugo resultante

Para acompañar, arroz en blanco, o como aquí, unas patatas cortadas en dados, que frío no del todo en aceite de oliva, escurro bien y guardo una horita en nevera, y que en el momento de comer, vuelvo a sumergir en el mismo aceite muy muy caliente. Os quedarán crujientes.

Y, como digo siempre....

Ya me contaréis, que espero vuestros comentarios
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