jueves, 19 de marzo de 2015

Crema de Calabaza a la oriental y tal



Ingredientes para 10 raciones
  •      1 calabaza de 1,5 K
  •      2 dientes de ajo
  •      3 cebollas o 2 puerros
  •    el zumo de una naranja
  •      Comino, canela
  •      Sal, pimienta, agua y aceite de oliva virgen.
  •    Para decorar, comino en grano, un palito de canela, Chaskis Facundo...


Aproximado proceder

Respecto a las cantidades, ya puestos a cocinar, manchar y fregar, siempre hago las cremas en estas magnitudes y congelo la mitad. Las botellas de agua vacías me parecen la fórmula más cómoda de almacenar, tanto en nevera como en congelador,  de servir en cada taza y hasta de evitar fregar, porque al acabarse, enjuagamos la botella y a reciclar.

El único problema que presenta la calabaza, es el de despojarla de su dura piel. Vamos, pelarla.
Para mi, el modo más cómodo es este: cortamos los dos extremos de la calabaza. Después, hacemos 3 ó 4 rodajas según sea de larga y para terminar, cogemos uno a uno los discos que hayamos hecho y les cortamos la piel sobre una tabla, cortando con fuerza y llevando el cuchillo de arriba a abajo.



Dorar muy bien y en aceite de oliva virgen: Una calabaza pelada, 2 dientes de ajo y 3 cebollas o dos puerros todo cortado en trozos bastos. Salpimentar. Para mí, el secreto de las cremas o purés está en dorar muy bien los ingredientes antes de incorporar el líquido

Añadir comino en polvo y un palo de canela.

Cuando esté bien dorado todo, incorporar un vaso de zumo de naranja y la cantidad de agua necesaria para que queden semicubiertas las verduras. Cerrar la olla exprés.

El tiempo universal que utilizo en mi olla es de 15 minutos desde que aparece el arillo rojo. Después, bajo el fuego al mínimo, y transcurrido el tiempo apago el hornillo y  la dejo enfriar hasta que pierde la presión. estos tiempos son aproximados y depende de cada modelos y marca de olla y del tamaño de los trozos de verdura.

Una vez fría, retiramos el palo de canela y trituramos todo en una buena turmix.

Podemos decorar con perejil o cebollino picado, con un trocito del palo de canela y comino en grano, con Chasquis Facundo incorporados siempre  en el último momento, con lascas de parmesano, o con lonchitas de jamón horneadas hasta que estén crujientes….

Si tenéis alguna duda sobre el sencillo paso a paso de esta receta, podéis inspiraros en los de esta otra, de crema de calabaza clásica, fácil y definitiva, que el único mérito que tiene, es que con ella conseguí equilibrar a mi gusto, ingredientes y cantidades para conseguir la crema de calabaza que a mi me gusta en versión facilona y lucida, claro.
Y no hay mucho más que contar....Ya me contaréis vosotros...






lunes, 2 de marzo de 2015

CREMA DE CALABAZA. RECETA DEFINITIVA, FÁCIL Y RÁPIDA


Si no os he hecho partícipes antes de esta receta de vulgar crema de calabaza, es porque me parecía que no iba a aportar mucho más a la causa. Recetas de crema de esta cucurbitacea, debe haber miles, por no decir millones, en internet y nada más aburrido que molestarme en hacer y publicar algo que no es atractivo para nadie.

Lo único que de verdad puede darle a mi receta un valor diferente, es haber probado muchas combinaciones de ingredientes en distintas cantidades, y al final haber obtenido la receta que más me gusta a mi. Con  todo y con eso, ya sabéis que, a mayores y como siempre, se trata de una receta facilona, lucida y exprés, que creo que es lo que diferencia a mis recetas "en modo rubia" de otras mucho más complicadas y al final, de igual o peor resultado.

Y lo único que tengo que confesaros es que además de esta receta de crema de calabaza en versión clásica, también perpetro otra que me encanta. La crema de calabaza a la oriental. 

Esta otra receta, bautizada por mi como "a la oriental" es una receta, que encontré entre las recetas guardadas por mi abuela. Era de un ELLE francés de los años 60, e imagino que por sus ingredientes debía estar muy inspirada en la cocina de Marruecos, o de oriente medio.
Como esta receta también me encanta y la uso muchísimo, fría, caliente o en versión chupito, como aperitivo, también os la  traeré otro día. Prometido queda.


CREMA DE CALABAZA  RECETA DEFINITIVA, FÁCIL, RÁPIDA


Ingredientes para unas 10-12 raciones
  • 1 calabaza de 1,8 kilos
  • 2 puerros grandes
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • Aceite de oliva virgen
  • Agua, pimientas y sal
  • Queso parmesano y algo verde para decorar (cebollino, perejil...)

Aunque seáis de la liga anti pimiento, o penséis que no va a resultar "fina" esta combinación, animaos a utilizarlo en esta crema. En mi casa ya ha pasado el detector de los de: "a mi es que me sienta fatal el pimiento". Como va muy cocido y después triturado, el sabor no se reconoce facilmente y da un color precioso.



TRUCOS:


Para que la crema de calabaza sepa a calabaza, tiene que llevar mucha calabaza y pocos elementos disuasorios de su sabor. Añadir zanahorias, por ejemplo y en mi opinión, resta sabor al ingrediente titular.

Respecto a las cantidades, ya puestos a cocinar, manchar y fregar, siempre hago las cremas en estas magnitudes y congelo la mitad. Las botellas de agua vacías me parecen la fórmula más cómoda de almacenar, tanto en nevera como en congelador,  de servir en cada taza y hasta de evitar fregar, porque al acabarse, enjuagamos la botella y a reciclar.



Aproximado proceder


El único problema que presenta la calabaza, es el de despojarla de su dura piel. Vamos, pelarla.

Para mi, el modo más cómodo es este: cortamos los dos extremos de la calabaza. Después, hacemos 3 ó 4 rodajas según sea de larga y para terminar, cogemos uno a uno los discos que hayamos hecho y les cortamos la piel sobre una tabla, cortando con fuerza llevando el cuchillo de arriba a abajo.


                            

En una olla exprés o rápida ponemos un fondito generoso de aceite de oliva virgen. Como la única grasa va a ser la del aceite, podemos no escatimar tanto.

Cortamos la calabaza ya pelada en trozos gradecitos. Lavamos y cortamos puerros y pimiento rojo

Doramos todo en el aceite de oliva junto con los dos dientes de ajo. Salamos. Dejamos dorar bien a gusto y removiendo bien, hasta que cojan color los trozos,


Como  la olla exprés consume poquísimo líquido y la calabaza tampoco "engordará" mucho el puré. Semicubrimos con agua los trozos de verdura.


A partir de que suba la válvula, (en cada olla es diferente), bajamos el fuego y dejamos cocer unos 10-15 minutos, también en función de cada modelo y marca.

Y no queda mucho más que triturar en una buena turmix, comprobar el punto de sal, añadir pimientas molidas y, para mi gusto, casi imprescindible, añadir un poco de queso Parmesano, o Grana Padano, rallado en el momento de servir.


Y no mucho más...Ya me contaréis si os gusta más esta combinación y mezcla, que la que hacíais vosotros hasta ahora,,,¡¡Espero impaciente vuestros comentarios!!

domingo, 22 de febrero de 2015

RECETA DE JARRETE, O MORCILLO, AL VINO TINTO. VERSIÓN EXPRÉS



Hoy toca receta facilita y además, rapidita,. Los que me seguís sabéis que siempre que puedo ahorrarme tiempo en la cocina, recurro a ese invento prodigioso llamado olla rápida, ultrarápida o exprés.
En cualquier caso y para los aficionados a la vida y a la cocina slow, os dejará los tiempos aproximados de cocción en olla o tartera tradicional.

Este es otro de esos guisos "facilón y lucido", rico y que es un plato completo en si mismo, Carne, cebolla y patata, ideal para recalentar o para llevar al trabajo en "modo tuper". Además sólo necesitamos manchar una única tartera, cosa que la verdad, yo también agradezco.




RECETA DE JARRETE, O MORCILLO, AL VINO TINTO. VERSIÓN EXPRÉS.

TRUCO:

Como yo pretendía que la receta fuese lo menos calórica posible, no enhariné la carne antes de dorarla, ni freí ligeramente las patatas antes de incorporarlas al guiso. 

La receta así está rica, pero para quien la quiera más aún, ya sabéis: 
  1. Enharinad la carne antes de sellarla, cosa que espesará la salsa
  2. Freíd ligeramente las patatas, antes de añadirlas al final del guiso. 

Ingredientes para 4 personas

  • 1.5 kilos de jarrtete de ternera o morcillo. (Hay que ser generosos que esta carne merma mucho)
  • 2 cebollas grandes
  • 4 patatas medianas
  • 300 ml de vino tinto decente
  • 100 ml de vino dulce, tipo moscatel o Málaga virgen
  • Aceite, sal y pimienta


Aproximado proceder

Comenzamos poniendo un fondito de aceite de oliva en la olla exprés. 

Si vamos a optar por la opción más calórica y más rica de  dorar las patatas, empezaremos por pelarlas,cortarlas en trozos grandecitos y freírlas ligeramente. Retiramos y reservamos

Si no doramos las patatas, comenzaremos cortando en trozos gruesos la carne, salpimentandola y dorándola en el aceite de la olla exprés.. Aquí también tenemos la opción de enharinar o no, según queramos que la salsa nos quede más espesita.

Doramos toda la carne y reservamos.

En el mismo aceite, (si es necesario se añade un poco), doramos la cebollas cortadas en 4 o 5 trozos. Si la cortáis más pequeña se desintegrará, pero si sois, o tenéis, a algún comensal de la liga anticebolla en casa, este es un truco que según el grado de oposición a dicha hortaliza, os puede ayudar..

Una vez dorada la cebolla incorporamos sobre ella los trozos de jarrete o morcillo previamente sellados y reservados.



Añadimos los vinos, tinto y dulce y salamos ligeramente.


Desde que se eleve la válvula  de la olla exprés, dejé hacer la carne 40 minutos, más el tiempo en que fue bajando la presión  con el calor residual... Si queréis abrir la olla enfriándola rapidamente, igual os hacen falta 5 minutos más  de tiempo.
En cualquier caso ya sabéis que cada olla y cada marca son parecidas, pero no iguales. Si tenéis la suerte de tener una olla de la marca WMF, las cocciones, aún serán algo más cortas.

Si optáis por la olla tradicional,  a fuego medio y  en tartera con tapa, el asunto puede que  os lleve entre 1 hora y media o más bien 2 horas. El jarrete, tarda en ablandarse más de lo que parece.

Pasados esos tiempos, tanto los de olla rápida como los de olla tradicional, la carne casi estará lista. En ese momento añadiremos las patatas. O las prefritas, que teníamos reservadas desde el comienzo de la receta, o las peladas y cortadas sin más.



Volvemos a cerrar la olla rápida y desde que se levante la válvula  contamos 7 minutos. Dejamos enfriar y abrimos.

Si usamos tartera normal, en función del tamaño de las patatas hará falta más o menos tiempo, pero contar con 15 o 20 minutos más, sería bastante prudente. En función de lo espesa o líquida que estuviese la salsa, dejaríamos cocer el guiso tapado, o destapado.

Y no mucho más, plato completito donde la cebollas y la patata son el acompañamiento perfecto de esta tierna carne.



Y como os digo siempre...¡Ya me contaréis...!

martes, 17 de febrero de 2015

PIMIENTOS RELLENOS DE TORTILLA DE PATATAS




Antes de nada y para empezar por el principio, os diré que esta receta la vi hace relativamente  poco tiempo en un blog que sigo y que para mi es toda una fuente de inspiración: El Mundo de Miss Slower.
Aunque el blog de mi amiga Miss Slower, no destaque por la impecable imagen que ahora todos los blogs queremos tener, os aseguro que atesora un saber culinario,  un vagaje gastronómico y un contenido, difícil de encontrar, tanto en la vida real como en la red.

Esta receta, que a priori no puede ser ni más simple, ni más tradicional, es algo que, honestamente nunca había visto ni comido. Como imaginé que por fuerza, tenía que ser deliciosa, a pesar de estar a régimen la hice. La probé, juro que  minimamente  y para mí preparé otra versión de dieta, que ya de paso, os dejo aquí al final del post.


PIMIENTOS RELLENOS DE TORTILLA DE PATATAS

Ingredientes para 4 personas

  • 6 pimientos rojos chatos y pequeños (1 por persona + 2 por si acaso). Y uno se me rompió, además
  • 5 patatas medianas
  • 5 huevos
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva para freír y sal


NOTA y TRUCO: 

Lo más importante es encontrar la hechura de pimiento rojo necesaria para esta receta. Tienen que ser pequeños y achatados. No es difícil encontrarlos, si revolvéis un poco en los pimientos a granel de los grandes supermercados. Ya veréis.

Otra opción de presentación, más cómoda, pero quizá no tan bonita, es la que nos propone Carlos de la Calle, en su blog: Comer bien sin gluten

Y algo que tras leer a Carlos voy a probar, y que ya hago , por ejemplo con las zanahorias asadas de mi super ensaladilla rusa, es dar primero un toque de micro a los pimientos y así ahorrar tiempo de asado en horno.


Aproximado proceder

Lavamos los pimientos. Secamos y cortamos el sombrerito.


Salamos los pimientos por dentro y los colocamos en una fuente de horno con sus correspondientes sombreritos encima.  Añadimos un chorrito de aceite sobre cada pimiento.

Asamos a 180 º unos 35 minutos. (Aquí es donde puede acortar la cosa un toque de micro previo)

                                      

Mientras se hornean los pimientos, cortamos las patatas y la cebolla y las freímos como para tortilla. 

Batimos los huevos y reservamos. 

Escurrimos muy bien patatas y cebollas del aceite de freír, salamos y dejamos templar un poco. 

Incorporamos las patatas y cebolla al huevo y las dejamos reposar dentro de él.

                                     

Tras esos 35 minutos de horno,  los pimientos deberían estar casi asados, pero aún duros y en pié. Los retiramos del horno.

Quitamos los sombreritos y, si hay mucho jugo dentro de los pimientos, lo deshechamos.

Rellenamos los pimientos con el preparado para tortilla de patatas, Llenamos bien los huecos con el huevo.

(Como podéis observar en la foto de abajo, se me rompió un pimiento por hacer el bruto al vaciar el jugo que había dentro).

Ponemos de nuevo los sombreritos para tapar los pimientos


Introducimos 15 minutoa en el horno, hasta que veamos que la tortilla por arriba está cuajada, pero intentando que dentro esté jugosa. 


¡Y aquí están! Deliciosos calientes y no menos deliciosos fríos...De verdad, ¡todo un descubrimiento! 
Animaos a hacerlos. Os aseguro que os sorprenderán y soprenderéis

Y como digo siempre...¡Ya me contaréis!!

OTRA NOTA:

Se me olvidaba, si tenéis, como yo, la suerte de pasaros media vida a dieta, también hice este otro relleno que me pareció una idea estupenda y casi más de lujo que de régimen.

En vez de rellenar el pimiento con el preparado de tortilla, lo rellené con huevo batido mezclado con algo de leche semidesnatada. Añadí unas gambas crudas, de esas medio tísicas que andaban por el congelador y un poco de queso light en lonchas.

Quedaron de lo más resultón y socorrido.

martes, 10 de febrero de 2015

RAPE CON LANGOSTINOS AL HORNO

                                     

No sé que me ha dado esta temporada, pero además de que voy a batir el record del mundo mundial, por haber logrado la, para mi nunca vista heroicidad, de haber publicado 3 recetas en tan sólo 9 días, sorprendentemente,  todas las recetas publicadas son de pescado. 
Conste que, como la mayoría de las cosas que me acaban sucediendo en la vida,  este "amerluzamiento"mío,  no ha sido más que el fruto de la más absoluta casualidad.

Esta receta de rape y langostinos, es una receta estupenda para días de celebrar, que tiene la, para mi maravillosa virtud, de que se puede preparar con antelación y se termina de hacer en el último momento con 15 minutos de horno.


RECETA: RAPE CON LANGOSTINOS AL HORNO


TRUCOS: 
  • Preparar el plato con calma y antelación, e introducirlo en horno caliente 15 minutos antes de comer.
  • Con las pieles y cabezas sobrantes de los langostinos podemos hacer un caldo básico. Simplemente dorando las cabezas y pieles en aceite y dejándolas cocer 15 minutos en la cantidad de agua justa que vayamos a necesitar.
  • Si el guiso no resultase suficientemente espeso, añadir una cucharada de maizena espesante instant.
  • Cuando encendamos el horno, colocaremos en la parte de abajo del mismo un cacharrito con agua. No será lo mismo que cocinar en  un horno de vapor, pero ya veréis como se seca menos el pescado.

Ingredientes para 6 personas 

  • Una cola de rape de 1,8 K
  • 12 langostinos
  • 6 patatas medianas
  • 400g de guisantes congelados
  • 1 cebolla grandecita
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso grande de caldo de pescado o marisco 
  • 1 vaso pequeño de vino blanco, Rías Baixas o Ribeiro, en mi caso.
  • Harina 
  • Aceite de oliva y sal 



Aproximado proceder

Comenzamos pelando y cortando las patatas en rodajas no muy finas. Las freímos en abundante aceite las salamos ligeramente y las reservamos. No las dejéis crudas, tienen que estar en su punto, en el tiempo que están en el horno  no se hacen mucho más.

                                     

Cortamos el rape en toros, lo salpimentamos y lo enharinamos. 

En la tartera donde vayamos a guisar cebolla y guisantes, freímos  ligerisimamente el rape enharinado. Reservamos.

                                     



En la misma tartera y aprovechando el aceite de sellar el pescado, pochamos la cebolla cortada en lascas durante unos 10 minutos. Añadimos también un par de dientes de ajo. Salamos prudentemente.

Cuando la cebolla y el ajo estén pochados, añadimos los guisantes congelados. 

                                    

Rehogamos e incorporamos el vino blanco. Dejamos evaporar unos minutos.

Después añadimos el vaso de caldo de pescado o marisco y tapamos a fuego lento para que se ablanden las verduras pero no se evapore el caldo. Dejamos hacer unos 10 minutos.

Si no se espesase el guiso a vuestro gusto, es el momento de añadir la cucharada de maizena instant. Dejamos hacer 2 minutos más y retiramos del fuego.


Colocamos en el fondo de una fuente de horno las patatas fritas. Sobre ellas, disponemos los trozos de rape.

Vertemos el guisito de cebolla y guisantes con toda la salsa sobre la fuente de horno. Aprovechando los huecos, colocamos en ellos los langostinos crudos.


Calentamos el horno a 180º . Introducimos la fuente en el horno ya caliente durante 15 minutos y listo para comer...

Todo un plato de fiesta, cómodo, fácil y con todos los acompañamientos necesarios "incluidos de serie", como en los mejores coches...


Animaos a probar esta recetilla...Y ya me contaréis!!

viernes, 6 de febrero de 2015

MERLUZA EN SALSA DE MARISCO AL HORNO. "VERSIÓN VIEJUNA DELUXE"

                           

Con esta receta deliciosa, presentada en versión deluxe y "viejuna",  he alcanzado la final del divertido I Concurso Nacional de Comida Viejuna, organizado con mucha gracia y salero, por el blog, Biscayenne y apadrinado por el no menos gracioso, saleroso y merecidamente famoso, Mikel Iturriaga, El Comidista.

                                                   

Esta vez no ha podido ser y otros con más imaginación y más ganas de currárselo que yo, han sido los merecidos ganadores de esta primera edición. No hay duda de que el blog Mamá Gallina se merecía el trofeo. Por cierto, que este concurso también me ha servido para descubrir este estupendo blog, lleno de ideas de cocina. de estilo de vida, (perdón, Lifestyle), y con una cuidadísima fotografía. Enhorabuena a Sara, su autora.

La verdad es que con mi receta yo pretendía que a pesar del look Telva, viejuno, transnochado y sesentero el plato estuviese rico y más que comestible. En próximas ocasiones sacrificaré la comestibilidad del plato en cuestión y apostaré por las gelatinas de colores, las guindas en almibar y el huevo hilado en cantidades industriales...

Si sois capaces de imaginar esta misma receta,  horneada en raciones  individuales, dispuesta en un plato y acompañada de langostinos y espárragos verdes salteados, será que además de tener mucha imaginación incluso seréis capaces de animaros a hacerla. No hemos ganado el I Concurso de Comida Viejuna, pero, al menos,  hemos añadido una estupenda receta al blog.


MERLUZA EN SALSA DE MARISCO, (O SALSA AMERICANA), AL HORNO

Ingredientes para 6 personas
  • 1,5 K  de merluza completamente limpia y abierta en abanico.
  • 8 langostinos grandes
  • 1 cebolla grandecita
  • Brandy
  •  Puré de patatas de sobre
  • Leche
  • Aceite, sal y pimienta 
  • Salsa americana 

Nota: La salsa de marisco, o salsa americana, la preparo de vez en cuando y la tengo congelada.
Para ello, voy guardando y congelando las cabezas de todos los langostinos que para distintas preparaciones voy utilizando en mi cocina.
Cuando la bolsa del congelador está llena, hago salsa americana.
La uso para convertir cualquier pescado en una fiesta, para cubrir pasteles de pescado o marisco, para cubrir unos canelones, o para añadirle curry y leche de coco y convertir unas simples gambas salteadas, en unas gambas al curry de muerte.
La receta de la salsa americana, la tenéis picando AQUÍ. 


Aproximado proceder

Limpiar la merluza y abrirla en abanico

Untar la merluza con aceite de oliva virgen y colocar en fuente de horno. Salpìmentar

Picar y dorar la cebolla. Salar ligeramente. Cuando esté casi pochada, añadir un chorro de brandy u dejar evaporar.



Saltear los langostinos en la misma sartén y reservarlos. Disponer la cebolla sobre la merluza



Cubrir la merluza con la salsa americana

Rellenar los espacios de la fuente con las flores hechas de puré de patatas espeso, introducidos en manga pastelera para que queden los más cursilones posible. Rematar las montañas de puré con rodajitas de aceituna negra. 


Introducir en horno caliente unos 12 minutos. A mitad de tiempo, disponer los langostinos sobre la merluza.



Ya sólo queda imaginaros esta merluza, cortada en porciones individuales, emplatada y con los acompañamientos más actualizados que os dije antes. Animáos a hacerla...Y ya me contaréis...


lunes, 2 de febrero de 2015

LUBINA MARINADA


Esta lubina marinada que os había prometido en facebook subir lo antes posible, es facilísima de hacer y una auténtica delicia. Además, como está congelada es un "arreglaentrantes" para cenas de invitados estupendo.

La receta está inspirada, en la famosa lubina marinada de la cocinera Toñi Vicente, que hace muchos años, en 1989 concretamente, fue la primera cocinera gallega en conseguir una estrella Michelín.

Esta receta más que fusilada está inspirada, porque la receta original la desconozco, Como he tomado esta lubina  unas cuantas veces en los distintos restaurantes que ha ido teniendo Toñi y tengo cierta práctica en el marinado de salmones, jureles y bonitos, el resultado ha sido más que correcto y por eso os la traigo aquí.

No es un plato barato porque, de poder, hay que realizarlo con lubina "de verdad" y no con las más económicas pero de piscifactoría. Las lubinas de cultivo son de ración y  pequeñitas y a parte de dar más trabajo, no cunden ni saben a nada.  Lo que yo hago es comprar la lubina salvaje, o "de verdad", el día que la pillo bien de precio, o cuando voy al mercado tarde y comienzan las rebajas de última hora.

Dicho esto, también es cierto que es un plato que cunde mucho porque se sirve finita y en cantidades que desde luego y al contrario que este pescado,  no son nada salvajes.

Para que luzca y cunda más, yo la acompaño de algas aliñadas. Las deliciosas algas de la foto, son las que podéis encontar en casi todos los restaurantes japoneses. Vienen congeladas en planchas y yo, me abro la muñeca cada vez que, con un cuchillo de sierra, corto, a mano y con mi mano,  un trozo de esa plancha de algas congeladas.

Otra opción es acompañar la lubina con unas algas mucho más fáciles de encontrar y también deliciosas: las que vienen en conserva y fabrican mis amigos de Conservas Artemar . Simplemente con aliñar las algas wakame o spagetti de mar con un poco de aceite de sésamo y unas gotas de tabasco, conseguiremos una versión japonesacañí, de lo más....¡¡ resultón y lucido!!



RECETA:  LUBINA MARINADA


Ingredientes

1 lubina salvaje, o de verdad, de 1,5 kilos mínimo
1 lima
Eneldo seco
Aceite de oliva virgen
Sal


Aproximado proceder

Pedimos al pescadero de turno que nos limpie y abra la lubina en dos partes. Al llegar a casa, será imprescindible repasar el pescado y retirar restos de espinas y pieles que en una limpieza rápida como la de la pescadería, habrán quedado.

Disponemos las dos partes de la lubina abiertas y untamos con el zumo de una lima, algo de eneldo seco,  sal y aceite de oliva virgen.



Colocamos un lomo sobre otro y envolvemos firmemente en film transparente.


Ponemos la lubina empaquetada sobre una fuente o bandeja, colocamos sobre ella peso, como un par de cartones de leche, por ejemplo, y dejamos marinar 24 horas en la nevera.

Pasado ese tiempo, sacamos de la nevera y congelamos la lubina. 

Yo congelo cada lomo por separado, bien envueltos en film transparente y en una bolsa de congelación de zip de la que intento extraer todo el aire posible. Si tenéis una maquinita domestica de hacer el vacío, esta es una ocasión estupenda para usarla.

Cuando queráis comeros la lubina, sacadla del cogelador 4 o 5 horas antes. Es mucho más fácil de cortar fina si aún está medio congelada. Con un cuchillo bien afilado y dejando la piel entera vamos sacando láminas del lomo.

Colocamos las láminas en la fuente de servir y rociamos con aceite de oliva virgen, eneldo seco, un chorrito de lima y algo de ralladura de esta.

Acompañamos de las algas que os comenté antes, o de una ensalada de rúcula, por ejemplo ¡y a comer!.

Y como os digo siempre...ya me contaréis....


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